BAJO LA HUELLA ONTOLOGICA. Videoperformance. Alianza Francesa de Asunción. Octubre 2010
Bajo la huella ontológica
Video-intervención de Paolo Herrera en la Alianza Francesa. Octubre 2010

Un lenguaje histórico

    Es posible que los dibujos en la bóveda pétrea de Altamira constituyan el origen de los esquemas expresivos de la línea en lo que hoy entendemos como arte en la cultura occidental. De la voluntad formal de los anónimos artistas de estas primeras formas de representación de lo real, la línea gana vitalidad al comprometer la imagen dibujada con el imaginario mágico-animista y ritual de esas organizaciones culturales en ciernes. En semejante circunstancias originarias, es difícil establecer la función última y primera de lo visual, sobre todo considerando las condiciones limitadas y desfavorables para la contemplación y el contenido acaso fetichista que las puedan caracterizar; con todo el potente sesgo estético permite vislumbrar un propósito liberador , al tiempo conciliador y evocador, del vigor simbólico del esquema gráfico.

    Separada en el tiempo -un largo tiempo, por cierto-, la obra planteada por Paolo Herrera, Bajo la huella ontológica, evoca la estrategia inscribiendo en el muro arquitectónico de la sala el potente esquema de líneas que dibujan, a caballo entre lo manierista y lo caricaturesco, entidades cinceladas por el sueño primigenio evocador y las normas de la representación contemporánea. En el primer caso, el conjunto de figuras aparece exacerbada en un tiempo alterado y en un espacio dislocado propio de los meandros del subconsciente. En tanto, en el segundo caso, la línea pugna con la figura su autonomía expresivo-constructiva y su heteronomía deudora de lo representacional. Así y todo, el conjunto de la imagen es un potente sistema gráfico trabajado con líneas a veces de trazo continuo, a veces de trazo interrumpido: el juego de lo que fluye y se interrumpe administra la sutileza del regodeo mimético y la seducción de lo plástico.
    
    Por otro lado, la transfiguración sostenida que procede del ritmo de pasajes formales y de lo diferido anatómico -¿mutilaciones?- potencia la intención expresiva del drama ficcional escenificado y expone los recursos gráficos como poética de la imagen.

    Bajo la Huella ontológica, además, alude al rito estético comunitario como momento de reflexión, reconocimiento y conciliación a través de la forma histórica del arte, que puede fisurar la dura superficie de las muchas veces violenta realidad y ficcionar una alternativa liberadora.



Carlos Sosa
Crítico de Arte
As., octubre de 2010










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